Instrucciones
1Preparar la Masa
Si usas una masa lista, precalienta el horno a 190°C (375°F) y forra un molde de 23 cm con la masa. Pincha el fondo con un tenedor para evitar que se infle. Si la haces desde cero, mezcla la harina y sal, incorpora la mantequilla fría hasta que tenga consistencia de migas de pan, añade agua helada y refrigera 30 minutos antes de usar.
2Cocinar el Tocino y las Cebollas
En una sartén grande a fuego medio, cocina el tocino cortado hasta que esté crujiente, aproximadamente 5-7 minutos. Retira con una cuchara perforada y escurre en toallas de papel. En la misma sartén con la grasa de tocino, saltea la cebolla cortada hasta que esté suave y ligeramente dorada, aproximadamente 5 minutos. Devuelve el tocino a la sartén y deja enfriar ligeramente.
3Hacer el Relleno de Crema
En un tazón grande, bate juntos los huevos, crema pesada y leche hasta que esté suave. Condimenta con sal, pimienta blanca y nuez moscada. La nuez moscada es sutil pero esencial para el quiche lorraine auténtico. Incorpora la mezcla de tocino y cebolla enfriada. Si usas queso, mézclalo ahora también.
4Armar y Hornear
Vierte el relleno en la masa de tarta preparada. El relleno debe llegar justo por debajo del borde. Si usas queso, puedes esparcir un poco más en la parte superior para un acabado dorado. Coloca la tarta en una bandeja de horno (para atrapar derrames) y hornea a 190°C (375°F) durante 35-40 minutos, hasta que el relleno esté cuajado pero todavía ligeramente tambaléante en el centro. La parte superior debe estar ligeramente dorada.
5Reposar y Servir
Retira la quiche del horno y deja que repose 10 minutos antes de cortar. Esto permite que el relleno se cuaje completamente sin estar tan caliente que sea difícil de servir. La quiche lorraine se puede servir caliente o a temperatura ambiente, lo que la hace perfecta para brunch, almuerzo o una cena ligera. Adorna con perejil fresco si lo deseas.