Ingredientes
- 2 tazas de hojas de albahaca fresca, ligeramente prensadas
- 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
- 1/3 taza de piñones (o nueces)
- 1/3 taza de queso Parmesano recién rallado
- 3 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de jugo de limón fresco
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones
1
Agrega la albahaca, el ajo y los piñones a un procesador de alimentos. Pulsa hasta que estén toscamente picados.
2
Mientras pulsas, vierte lentamente el aceite de oliva hasta que el pesto alcance tu consistencia deseada.
3
Transfiere el pesto a un tazón e incorpora el queso Parmesano rallado y el jugo de limón.
4
Prueba y ajusta el sazón con sal y pimienta según sea necesario.
5
Usa inmediatamente o guarda en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 3 días, o congela hasta 3 meses.
💡 Consejos del Chef
- La Albahaca Fresca es Esencial: Usa hojas de albahaca fresca y joven para el mejor sabor. Evita hojas marchitas o magulladas.
- No Proceses Demasiado: Pulsa el procesador de alimentos para evitar convertir el pesto en una pasta. Se desea algo de textura.
- Piñones vs. Nueces: Los piñones son tradicionales, pero las nueces son una excelente alternativa económica con un sabor ligeramente diferente pero delicioso.
- Pesto a Temperatura Ambiente: Agrega pasta caliente directamente al pesto a temperatura ambiente para un sabor más fresco.
- Consejo de Congelación: Congela el pesto en bandejas de cubos de hielo para porciones fáciles. Descongela antes de usar o agrega directamente a platos calientes.
- ¿Sin Procesador de Alimentos?: Usa un mortero y maja para un pesto más texturizado y auténtico.
- Control de Ajo: Para un sabor de ajo más suave, blanquea los dientes de ajo en agua hirviendo durante 2 minutos antes de agregarlos al pesto.